¿Identificado el asteroide que causó la extinción de los dinosaurios?

Científicos del Southwest Research Institute han relacionado la formación de una familia de asteroides, hace unos 160 millones de años, con el relativo incremento en la frecuencia de formación de cráteres que han sufrido la Tierra y la Luna en los últimos 100 millones de años. El principal miembro de dicha familia es 298 Baptistina, un asteroide de 170 km de diámetro, situado en el cinturón principal de asteroides que hay entre Marte y Júpiter y con una composición semejante a la de los meteoritos conocidos como condritas carbonáceas.

El equipo, encabezado por William Bottke, señala un fragmento resultante de dicha colisión como la causa más problable del impacto que tuvo lugar hace unos 65 millones de años causante del cráter de Chicxulub, en la península de Yucatán, que se relaciona con la extinción masiva que tuvo lugar en el límite entre los períodos cretácico y terciario (K-T) y a la que se achaca el fin de los dinosaurios. Estos investigadores también relacionan la formación, hace unos 109 millones de años, del cráter Tycho, uno de los más prominentes cráteres de la cara visible de la Luna.

La sonda Cassini cumple 10 años desde su lanzamiento

El 15 de octubre de 1997, un cohete Titan IVB fue lanzado desde Cabo Cañaveral con el objetivo de poner en ruta hacia su destino a uno de los ingenios espaciales más productivos de todos los tiempos. Tras varias maniobras de impulso gravitacional realizadas durante los pasos previstos por las proximidades de Venus, de la Tierra y de Júpiter, Cassini llegó al sistema de Saturno en julio de 2004. Una vez allí, y gracias a una complicada maniobra, la sonda se situó en órbita saturniana.

Desde entonces, Cassini, que es un esfuerzo de colaboración entre la Agencia Espacial Europea, la Agencia Espacial Italiana y la NASA, no ha dejado de asombrar a los científicos con un aluvión de datos e imágenes acerca del planeta, sus anillos y sus numerosos y fascinantes satélites.

Entre los principales hitos de la misión destaca el impecable aterrizaje, el 14 de julio de 2004, de la sonda Huygens (que iba transportada por Cassini) sobre la superficie de Titán, la segunda luna más grande del sistema solar y en la que se ha confirmado la presencia de un complejo clima en el que intervienen compuestos de hidrocarburos.

Cassini también ha permitido la confirmación de la presencia de fenómenos de criovulcanismo en Encelado, gracias a imágenes que permiten observar la emisión desde ciertas regiones de esta luna de chorros de sustancias volátiles al espacio, a modo de géiseres helados. Esta materia expulsada, a su vez, permanece en órbita alrededor de Saturno, dando lugar a uno de los anillos exteriores del planeta. 

Las numerosísimas imágenes enviadas por Cassini están permitiendo a los científicos entender el complicado juego de interacciones gravitacionales entre los satélites y el material helado que compone los anillos, y que permite mantener su estructura. Asimismo, ahora conocemos con mucho mayor detalle cómo son las superficies de los satélites, algunas de ellas tan peculiares como la de Hyperion, tan plagada de cráteres que se asemeja a una espoja, o la de Japeto, blanca como la nieve en un hemisferio y negra como el carbón en el otro.

La misión principal tiene una duración prevista de 4 años que finaliza en julio de 2008, aunque dado el buen estado de los instrumentos de la sonda y el valiosísimo tesoro de información que hasta ahora nos ha proporcionado, se están barajando varias opciones para extender la duración de la misión lo máximo posible.

Lluvia de meteoros de Aurígidas

La noche del 31 de agosto y en especial al amanecer del sábado 1 de septiembre, el cielo podría presentar meteoritos brillantes ante una lluvia meteórica, popularmente conocidas como lluvia de estrellas, muy especial que ocurre ocasionalmente.

Tal lluvia de meteoros es conocida como Aurígidas, ya que parecen proceder de la constelación de Auriga (el Cochero). Esta lluvia que se presenta anualmente no es siginficativa y esta considerada como lluvia menor, sin comparación con otras como las Perseidas ocurridas el pasado 12 de agosto o las Oriónidas que ocurrirán el 20 de octubre.

Sin embargo, este año es especial según el análisis de los especialistas en lluvias meteóricas Peter Jenniskens del Centro «Carl Sagan» del Instituto SETI, Jérémie Vaubaillon de Caltech y Esko Lyytinen de Finlandia. Estos investigadores han analizado el orígen de esta lluvia y ocasionales estallidos de la misma ocurridos en años pasados.

¡Renovarse o morir!

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